Venus en Escorpio, o lo complejo de la completud

18 julio 2009

Bajar a los infiernos y encontrarnos con la sombra de la suma de todas nuestras decisiones resueltas en una identidad ante la cual nos vemos fatalmente atraídos. Dos fuerzas contrarias pero no opuestas pujan por anularse. En ello reside el secreto del poder. Un sólo riesgo se presenta en este viaje: la anulación de una fuerza por la otra. Una representará lo destructivo y la otra la autonomía, sostener la paradoja de que ninguna puede sobreponerse por la otra es el aprendizaje de este recorrido.

Con Venus en Escorpio se emprende el viaje hacia la posibilidad de contener ambas fuerzas sin con ello desintegrar el centro del yo que sólo puede ser unidireccional respecto a esto. Por eso deberá el yo volverse muchísimo más complejo y paradójico.

En el artículo de Luna en Escorpio hablamos de que el deseo es siempre compartido, y la responsabilidad recae sobre quién desea y quien es deseado, y siempre en una relación cada uno toma una posición clara, a veces por turnos pero siempre uno encarna una fuerza y el otro la otra. Con Venus la fuerza deseada y la deseante conviven al interior de sí mismo de una forma tal que el nativo parece no necesitar de un otro que encarne la fuerza deseada. Esto nativos irradian una individualidad para con el deseo peculiar, que sin duda los vuelve muy magnéticos. De ahí que podemos decir, hablando mal y pronto, que Venus en Escorpio “no necesita” del otro para sentirse satisfecho. La mayoría de sus deseos pueden ser satisfechos por sí mismos. Es por todo esto que es muy difícil ver a estos nativos no apasionados (¿enamorados?) de alguna actividad que realizan y que les aporta una auto-satisfacción tal que los demás no entienden.

Sin duda, es el único venus que arranca enamorado de sí mismo. No en un narcisismo infantil, sino en una comunión consigo mismos que les da mucha libertad respecto al otro. Pensemos en un matrimonio que se lleva bien o, mejor, en una sociedad que se entiende y prospera. ¿Qué es lo que generan estas micro sociedades? Códigos y normas de convivencia que naturalmente se van formando, generando un cierto clima que necesariamente excluye elementos nocivos (o contrarios) que atentarían contra sí mismas. Estos elementos “externos” a la sociedad vendrán a escena apenas comience el viaje de Venus en Escorpio.

Es lógico desprender aquí que el nativo no se verá atraído por lo complementario, como en otros Venus, sino por lo diferente. Lo complementario siempre encastra con nuestra forma de ser, lo diferente no. Puesto que lo complementario aquí se da al interior del nativo, no lo necesita. De ahí que quede lo diferente como aquello a lo que se verá fatal e indudablemente atraído. Y esto es Tauro.

Por lo tanto, ¿qué es lo diferente en aquél que se encuentra en comunión consigo mismo? La necesidad. Tauro encarna el deseo como falta constante, como insaciabilidad. (que quede claro que esto no quiere decir que las personas con Venus en Escorpio se vean atraídas hacia personas taurinas, si piensas eso, es porque no has entendido bien el enfoque, y sería bueno que hagas una lectura de todo el apartado de Venus desde el principio)

Empecemos entonces por describir Tauro en relación a Venus en Escorpio. A diferencia de lo dicho hasta acá, Tauro no encuentra sus necesidades saciadas consigo mismo, todo lo contrario, irá a buscar saciar su deseo a través de objetos o personas que puedan convertirse en su propiedad y así sí: sentirse como se siente naturalmente Venus en Escorpio. La diferencia entre uno y el otro es clara: Venus en Escorpio se siente cómodo consigo mismo y no ve que le falte nada que él mismo no tenga, Tauro se siente cómodo consigo mismo cuando no le falta eso que ve importante y se le presenta externo a sí mismo.
Así se conforma una relación singular y conocida. Venus en Escorpio se vuelve generoso, porque en sí mismo percibe gran abundancia, puesto que no entiende la falta del otro. Y el otro se vuelve voraz, nada le alcanza. Obviamente el nativo cederá hasta el punto en que el corte de la relación termina siendo la solución más viable.

Este es un movimiento propiamente masculino de Venus en Escorpio, es decir suelen encarnarlo comúnmente los hombres.

Pasemos a describir el movimiento femenino, que de igual forma que el movimiento opuesto, tienden a encarnarlo más las mujeres. Aquí la mujer arranca polarizada en Tauro. Es decir, no siente que nada le falte por lo tanto el otro debe brindarle lo suficiente para que realmente sea merecedor de su compañía. A cambio de lo que el otro pueda brindarle el nativo desplegará toda su generosidad para hacerle sentir bien, pero no saciado. Generando así en el otro un estado de deuda constante que el otro jamás alcanzará a suplir. Esto es fácil de ver en otras áreas, imaginen todas las veces que le han pedido algo a alguien que en verdad no necesitan, y todas las veces que sí han tenido que recurrir a alguien para que los ayude. Es sorprendente ver como conseguimos más cuando no necesitamos (o con éxito no mostramos necesidad) que cuando realmente necesitamos y mostramos esa necesidad. He aquí la incongruente maravilla humana, a la cual no vamos a entrar en discusión pero vale como ejemplo gráfico de la mecánica del Venus en Escorpio femenino.

Como síntesis podríamos decir que en las relaciones con el otro de Venus en Escorpio se repite un factor, uno obtiene mucho más de lo que da, mientras el otro da incluso lo que no tiene, cosa que si se la piensa más de una vez no permitiría en ninguna otra relación.

Ahora bien, hay hombres que tienen un claro movimiento femenino de Venus en Escorpio, y mujeres que tienen un movimiento masculino. Cuando esto se da a la inversa vemos en los hombres una gran capacidad para vivir de la mujer, o progresar en la vida por medio de sus novias o socios, que pueden ser uno, el mismo o muchos. Su magnetismo es tremendo. En la mujer este movimiento se ve en su inestimable e infinita generosidad de palabras, ideas y apoyo. La abundancia espiritual de estas mujeres no tiene límites.

Nos han vendido que la causa de muchos de nuestros problemas en las relaciones están relacionados con la falta del complemento, pero poco se ha tematizado la problemática del estado de completud interior y su relación con el otro. Es por eso que Venus en Escorpio suele sentirse ajeno a las nociones y abordajes comunes en torno al amor. Más allá de la diferencia del hombre y la mujer, aquí se ven dos tipos muy definidos:

1. El Venus en Escorpio que ha comprado el discurso de la falta a ser llenada por el otro, y busca insaciablemente quién pueda garantizarle lo que sin llegar a entenderlo no necesita, de ahí supone que el otro nunca lo “moviliza lo suficiente”, y por lo tanto se vuelve un eterno disconforme.

2. El Venus en Escorpio que fiel a sí mismo se ha dado cuenta de su plenitud y no entiende cómo el otro puede sentir falta, en su generosidad intentará “llenarlo”, volviendo al otro más voraz en un estilo de relación que no hace más que acrecentar la falta del otro mientras el nativo brinda su energía hasta volverse un “suministrador”, mientras las demás áreas de su vida carecen de energía para evolucionar.

Una posible resolución de este Venus es aprender a utilizar los límites. En Escorpio la palabra límite no es poca cosa, mantener el equilibrio en una psicología que tiende a los extremos no es cosa fácil, pero creo que detectando la dinámica aquí expuesta si es posible saber estratégicamente dónde y en qué medida comenzar a aplicarlo.

Creo que en este Venus aparece la primera noción de completud, la cuál es frágil. Basta que en el universo se conforme un sistema autónomo para que aparezcan “fuerzas” exteriores a alterar su equilibrio, o a querer ser incluidas en este sistema que seduce por su autonomía. Si el sistema “abraza demasiado” lo ajeno corre el riesgo de perder su equilibrio, y si lo “niega demasiado” su autonomía corre el riesgo de convertirse en un mundo muy pequeño y reducido.

-© 2009- rafael barrio.

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10 comentarios:

Gisel dijo...

Sinceramente me senti muy edentificada con los dos tipos de Venus descriptos (el masculino y Femenino), ahora mi pregunta es: ¿Puede generarse un constante pasaje de uno a otro?. Gracias por el informe. Te felicito por la claridad del mismo.

Rafael Barrio dijo...

Sin duda de que sí, Venus en sí mismo indica un movimiento específico, pueden ir cambiando los lugares en que la identidad habita dentro de esa dinámica.

M.Laura Gancedo dijo...

Como siempre IMPECABLE descripción! Me sentí tan identificada!! Sobre todo en el caso 1!!!
Sigo releyéndolo y encontrando tantas cosas....
Gracias por tus claros artículos!
Felicitaciones!!!

elsa dijo...

Jo... , que analisis mas bueno. No tengo a venus en Escorpio, pero se de uno que si... Buenisimo, felicidades.

elsa dijo...

Estoy impresionada. Un analisis buenisimo... muy profundo. No tengo a Venus en escorpio pero se de uno que si... Felicidades, muy bueno.

EVELYN MARYSOL dijo...

Es tal cuál....me senti totalmente identificada !! Aaay LAU..yo tambien tengo a Venus en Escorpio !!!
Buenisimo tu artículo RAFA !! me encanto !

:-/~ sS dD ~\-:| dijo...

Rafael: habia escrito ua respuesta elocuente y elaborada... pero no se que pasó que se me borró. Resumiendo y citándome en mi comentario perdido "habiendo leído el borrador, me ví y me sigo viendo reflejado en lo escrito, y eso es mucho para un infiel de la astrología como yo ;0)"

Abrazo!

JahYael dijo...

Me he sentido absolutamente descripta En 31 años he recolectado más experiencias extremas q cualquier otra cosa Me siento realmente vampirizada por todas mis relaciones y q pueda ver esta dinámica no implica q pueda dosificar lo q entrego d mi Creo q pasé por las dos etapas, asi correlacionadas. Poner limites de cualquier tipo a lo q sea es tarea realmente dificil para mi Este articulo me hecho luz sobre estas cuestiones q siento tan propias, finalmente espero poder resolver algo d esto para sentirme mejor conmigo misma Sera posible ampliar la info? jaja Muchas Gracias por supuesto

Rafael Barrio dijo...

En este caso no es tanto vampirismo como una forma de no apertura. En su exuberancia venus en escorpio recurre a ello como herramienta para saciar la falta ajena, convirtiendo al otro en alquien que sólo quiere recibir. Luego se queja. O atrayendo personalidades vampíricas, si se quiere. El núcleo puede estar en la posición de fragilidad en la que te puede poner una postura más receptiva. Dejarse sostener, contener, ayudar, recibir la energía del otro puede detonarte debilidad. A veces uno da para mantenerse en una posición fuerte, y tal vez ese sea el precio que se paga. Los vinculos se cristalizan rápido, y cuando se instala una dinámica de la energía, es dificil cambiarla en el vínculo.
El límite aquí no sería al otro, sino a no mismo cuando está en un lado muy dador de su psicología. Sostener la energía, hacer silencio. Leyendo sobre escorpio vas a encontrar muchas claves en esa línea.

Espero te aporte algún tipo de ampliación.
R.

Rosa dijo...

Encontré un Venus en Escorpio en mi carta astral y primero me causó cierto terror, dicen que es la peor posicion de venus.
Yo no entiendo muy bien acerca de astrología(Venus en escorpio: 9° 54' en casa 8)
Pero si sé que necesito sanar mi forma de amar, es intensa y desvocada, da mucho y exige mucho...

Si hay una clave para sanar esto me haría un ser muy feliz, ya que deseo amar sanamente, amar bien...no amar demaciado y ahogar o matar de hambre a la persona que amo.

Tengo la sensacion de tener que hablar o transmitir un mensaje acerca de esto...pero no sé cual es.
Soy toda una oposicion segun mi carta astral (sagitario ascendente en pisis).

Le agradecería mucho si me hablara al respecto.

Gracias.