Luna en Cáncer
24 noviembre 2008Como sabemos muchos, la Luna es regente de Cáncer. Ello es por la similitud entre el signo y el planeta. Hay una vieja metáfora astrológica respecto a la diferencia entre signo y planeta, y dice así: el signo es la casa y el planeta su habitante, o bien: el signo es el hábitat natural del planeta. ¿Y cómo nos sentimos en un hábitat acorde a uno? Cómodos, por supuesto. ¿Y qué pasa cuando los hábitos, los patrones repetitivos, las emociones y la forma de nuestra afectividad se sienten cómodos?
Lo obvio es desprender por lo tanto una tendencia a quedarse allí, madurar las emociones hasta su punto necesario y no más, porque no hay mayores exigencias para ello. En torno a esto, el libro Las Lunas de Eugenio Carutti explorará esta obviedad con una agudeza intelectual capaz de desprender estructuras complejas y muy interesantes al respecto.
En otro post dijimos algo así: el pasado en la luna en cáncer no es referente como en el caso del sol en este signo sino más bien alimento. Las emociones son el alimento de la mente. También dijimos que el pasado se recicla de forma lenta y constante hasta permitirse nuevas experiencias, creencias, aperturas a lo nuevo, siempre estableciendo puentes con elementos de lo conocido y familiar.
El pasado y el uso psíquico del mismo varía en las personas, no todos tratamos el pasado de la misma manera y creo que la luna en cáncer es una buena excusa para hablar del procesamiento lunar del pasado en general y específicamente en cáncer.
La continuación de la identidad, los gustos y rechazos, eso que “soy yo” signado por la historia personal, es precisamente configurado por la historicidad de cada suceso confluyendo en una “forma de ser” capaz de mostrarse en el presente enraizada en el pasado. Este compromiso con las acciones y decisiones pasadas, esta potencia de presente con conciencia histórica muestra un “uso del pasado” muy peculiar, propio de la luna en cáncer.
Una mentalidad consistente y delimitada cuando se encuentra en buen estado anímico; acorralada y prisionera de sí misma en momentos de depresión. Su energía donde toca recuerda la importancia de pertenecer, el cobijo del arraigo a la tierra, la familia, el matrimonio, las instituciones y cómo todo ello es el hábitat que hace para sí mismo un reflejo de su personalidad. Por ello la personalidad de una luna en cáncer se ve como ninguna otra en sus aficiones, amistades y familia. Sus gustos recorren las variadas formas de un sentimiento cómodo con sus seres queridos. Así como es análogo el habitante a su hábitat en el caso de la luna en cáncer, así también la persona con luna en cáncer llega a constituirse así misma como el hábitat perfecto para uno sentirse cómodo, relajado y permitirse a sí mismo ser cómo uno realmente es, con la pureza que mostramos sin advertirlo cuando nos sentimos “como en casa”.
Es verdad que los cambios sea un tema y a veces requieren de procesos que llevan años, tal vez décadas, para dar el primer paso. Pero ello no quiere decir que los cambios cuesten a estas personas, sino que el proceso de cambio implica ir actualizando viejos moldes para poder abrirse a incluir lo nuevo al sistema. Hay quienes prefieren tirar todos los muebles para renovar los ambientes comprando nuevos. Hay también, y ello es mucho más difícil, quienes lentamente ajustan la decoración del hogar para incluir un mueble nuevo. Por ello nunca hay que forzar al cambio a una luna en cáncer, porque sus procesos de cambio no son parecidos al “borrón y la cuenta nueva”, sino a una forma incluyente de nuevos aspectos de la realidad sin discriminar o desechar los que ya hay, pero no en pos de la acumulación taurina sino de la integración canceriana. Cáncer aprendió, luego de pasar por Géminis, que el cambio no es tirar lo que no sirve para ir detrás de lo que más conviene, sino más bien acompañar el proceso de autoperfeccionamiento para que lo que no sirve mejore y se adapte a nuevos usos. Aprendió que lo bueno por conocer no puede desentenderse de lo conocido.
Pero no todo es tan feliz siempre con Cáncer, pues sabemos que la sombra por excelencia de este signo es la segregación y la discriminación. Pero este aspecto se ve más en el Sol por la sencilla razón de que segregar es una acción (sol) y no una reacción (luna). Las reacciones de las luna en cáncer en esta línea tienen más que ver con segregar-se así mismo dentro de una familia, un matrimonio, tal vez dos o tres amigos, y principalmente un hogar o ámbito afectivo. Y tal vez el tema a cuidarse de esta luna sea el siguiente: la pertenencia a un ambiente afectivo que en algún punto le coarte la libertad en una rutina tal que termine despersonalizando, volviendo mecánica y autómata a la persona cuya luna está en cáncer. Llegado a este punto es probable que veamos una personalidad plagada del signo opuesto (capricornio) en verbalizaciones de este estilo: digo esto porque hay que decirlo, hago esto porque hay que hacerlo, siento esto porque debo sentirlo, vivo así porque así es.
Personajes con Luna en Cáncer.
-© 2008- rafael barrio.
2 comentarios:
- Vigesimo Otoño dijo...
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Rafa, te quiero preguntar algo sobre tu artículo de tu grupo de los astros sobre la luna en cáncer (moi):
¨ Las reacciones de las luna en cáncer en esta línea tienen más que ver con segregar-se así mismo dentro de una familia, un matrimonio, tal vez dos o tres amigos, y principalmente un hogar o ámbito afectivo. Y tal vez sea el tema a cuidarse de esta luna sea el siguiente: la pertenencia a un ambiente afectivo que en algún punto le coarte la libertad en una rutina tal que termine despersonalizando, volviendo mecánica y autómata a la persona cuya luna está en cáncer. Llegado a este punto es probable que veamos una personalidad plagada del signo opuesto (capricornio) en verbalizaciones de este estilo: digo esto porque hay que decirlo, hago esto porque hay que hacerlo, siento esto porque debo sentirlo, vivo así porque así es. ¨
Sobre el último párrafo, sería muy malo? porque yo soy medio así y en realidad, sufro bastante de anguntias reiteradas y de hecho, mi pareja es de Capricornio....
:-S - 1 de enero de 2009 18:40
- Rafael Barrio dijo...
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Voy a separar tu pregunta en dos: 1. sería muy malo? porque yo soy medio así; 2. sufro bastante de anguntias reiteradas y de hecho, mi pareja es de Capricornio....
1. Si es malo o es bueno depende un poco del enfoque moral que se le aplique a la cuestión. Te diría, y esta es una visión personal, que todo lo que se deja estar en relación a lo lunar tiende a ser un obstáculo en nuestra vida. Si eres capaz de ver en ti misma las tendencia a "segregar-se así mismo en un ámbito afectivo" y a partir de ahí sientas coartada tu libertad. Creo que con ese conocimiento en uno ya tienes toda una línea nueva de pensar que habilitará nuevas aproximaciones al conocimiento de ti misma. Un párrafo anterior dice esto:
"Por ello nunca hay que forzar al cambio a una luna en cáncer, porque sus procesos de cambio no son parecidos al "borrón y la cuenta nueva", sino a una forma incluyente de nuevos aspectos de la realidad sin discriminar o desechar los que ya hay, pero no en pos de la acumulación taurina sino de la integración canceriana. Cáncer aprendió, luego de pasar por Géminis, que el cambio no es tirar lo que no sirve para ir detrás de lo que más conviene, sino más bien acompañar el proceso de autoperfeccionamiento para que lo que no sirve mejore y se adapte a nuevos usos. Aprendió que lo bueno por conocer no puede desentenderse de lo conocido."
En cáncer decimos que el crecimiento tiene que ver con un "ir construyendo", y para ello es importante el "ir incluyendo". Seguramente sabrás cómo aplicar esto para evitar la tendencia natural al aislamiento de esta luna.
2. Las angustias siempre tienen que ver con "un no poder decir", o "un no poder expresar", cuando sentimos angustia es una sensación en el pecho de algo que no quiere salir, que no desea ser soltado. Habilitar rutas que permitan "abrir el corazón" para que se exprese es un viaje al que hay que prestar atención cuando se sufre de reiteradas angustias. Es común las angustias en esta luna, y el hecho de que tengas como pareja a un Sol en Capricornio, tiende a desafiar este aspecto, logrando energéticamente y de una forma un poco agresiva que puedas ir expandiendo los límites de tu círculo selecto de amigos, personas o afectividades. A partir de aquí se abren dos tendencias, una es ponerse testarudo y fijar lo que ya hay, y la otra es lidiar con "la ilusión de inseguridad" y abrirse a incluir cosas nuevas que es lo mismo que expandir el radio de tu afectividad.
Espero haber sido claro.
Besos... - 1 de enero de 2009 18:49
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