El Inmemorioso - Capítulo 29

22 noviembre 2008

Capítulo XXIX.

¿Cómo hace el viento para envolver mariposas? ¿Cómo hacen las mariposas para reposar sobre la brisa? ¿Tal vez las alas, quizá su diminuto peso? Estos suaves pájaros, colorean el aire, decoran horizontes. De cuántos cadáveres de crisálida nacen mariposas para pintar y amar al cielo, sin que nadie las vea, sin que nadie se entere y sólo por un día.

Y el aire es su hábitat, casi no pisan la tierra, casi no tocan las nubes. Viven en el intersticio entre lo intangible y lo material. Diría que son dónde viven, sus alas pueden deshacerse en las manos de un hombre y así sus cuerpos tuercen las hojas donde posan. La naturaleza se ocupa de sintetizar opuestos, ¿por qué nosotros los hombres tendemos a elegir? Sí pudiéramos crear los cuerpos que sintetizan opuestos como el “espíritu de la mariposa” a la mariposa. Si pudiéramos ser lo bastante firmes para quebrar una hoja y lo bastante livianos para volar por los aires. Si pudiéramos tener la atávica conciencia que la mariposa tiene de su muerte inminente, tal vez no sólo diríamos sino sentiríamos, con nuestros instintos, que el tiempo es sólo recordar y el recordar un “no estar”. Si fuésemos un sólo día como la mariposa, y volar y volar, prescindiendo del ojo ajeno, prescindiendo de la aprobación de jazmines, bosques, palomas, montañas y llanuras, cosas muy grandes para la endeble criatura. Si pudiéramos recostarnos sobre alguien como ellas se permiten envolver por el viento.

¿Cómo puedo permitirme buscar un guía, un maestro, pudiendo comprender apenas a las mariposas?

-© 2008- rafael barrio.

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1 comentarios:

Marta Elena dijo...

Libra? no lo conseguí... muy buen blog, seré lectora consitudinaria.