El Inmemorioso - Capítulo 8
06 septiembre 2008Capítulo VIII.
En el fondo de mi hogar, si en el fondo donde mi imaginación se re-crea. Esa mujer que odia la razón, esa mujer que me recuerda que existe cuando de mi pluma nada sale. ¿Por qué mujer? Porque pide atención, pide que la deseen, que la busquen. Y sí, es en lo hondo donde me encuentro con mi mujer, con la que llevo dentro ¿Que sería de mi virilidad sin ella? Y, ¡ay de mí cuando se me escapa y aparece fuera!, donde toma forma y vida, donde su semblante se hace asible y cuando mirándola, con la mente pasmada, me sorprende sonriente y burlona en la señorita que pasaba frente mío.
Como en todo, el todo se halla en el inicio; en mi caso en el anterior párrafo. Esto (el segundo párrafo) es sólo el adorno que riega con claridad lo anterior. ¿Cómo describirla? Pues, aunque difícil, haré el esfuerzo. Es una mujer que no se conforma con repeticiones, amante de las sorpresas, deseosa de creatividad, me espera siempre en el fondo, pocas veces sale fuera de casa, sí, es tímida. Es ella un mar lleno del constante bullicio de sirenas eternas que me embriagan hasta dormir mi pensar; es ahí mismo, cuando yo embriagado y dócil, se apodera de mi pluma... luego yo, con resaca de poeta, habito en el dolor de saber que ésta pequeña obra pudo haber sido mejor. Tal vez mañana, con mi pequeña creación bajo el brazo, la lleve a pasear.
-© 2008- rafael barrio.