El Zodíaco Esotérico
19 junio 2008
Publico nuevamente mi libro. Lo había quitado del blog para de una vez al fin corregirlo, pero tal tarea me es insoportable. Acostumbrado a imprimir sensaciones en prosa, de un modo apenas algo más extenso que el aforístico, perdí la retención para grandes cadenas de pensamiento que la razón y la coherencia exigen concatenar lo más prolija y racionalmente posible en pos de presentar una teoría sin fallas ni fisuras, ni axiomas erróneos que derrumben el edificio cuidadosamente construido. Mi costumbre en la escritura es fiel a la estética del blog antes de conocerlo, y contradice la elaboración exhaustiva de tomos.
Concibo el post no como una estética del fragmento sino más bien como una estética de la unidad, elementos fragmentarios que se llevan al extremo hasta su cohesión, lugar de síntesis de fuerzas e impulsos. Es redondo, cierra sobre sí mismo, e impacta la sensibilidad intelectual; una trampa que deja al lector inadvertido despojado de parloteos, en estupefacta contemplación.
El escritor se lanza a sí mismo con un puñado de piezas que deberá articular a la perfección, tratando de ganarle al tiempo evitando extenderse demasiado, al caos evitando enmarañarse en sus propias ideas, y una vez inmerso en el mundo excluido de su propia mente debe buscar la sencillez de los caminos directos y evitar la simpleza de los caminos obvios. La complejidad de su tarea la realiza con todo su ser, y por ello no puede desligarse o distraerse porque de hacerlo el post le cerrará sus puertas quedándose inconcluso o fallido. Debe acompañar al escrito a su fin, tarde lo que tarde, pero sin distracciones o recreos hasta que el post concluya develando la unidad de las piezas arrojadas al inicio. Crear un post es, para mí, todo lo dicho en un tiempo determinado que regirá el color y el tono del mismo. Creo que el aforismo, o post, no se puede separar del color que su tiempo le imprimió, por tanto para su creador volver a él es imposible, porque ese tiempo se ha desvanecido.
El Zodíaco Esotérico, qué tímidamente llamo libro, es para mí en realidad un aforismo extenso. Fue escrito en menos de dos semanas de mucha intensidad. No acostumbro corregir mis escritos luego de terminarlos, mientras los escribo los corrijo y así la escritura se hace más lenta y el pensamiento se adapta a la velocidad de la escritura. Con este libro la escritura tuvo que adaptarse al pensamiento que en su ansiedad creativa no pudo ralentizarse para darme tiempo de incluir la corrección. Por ello van a encontrar en él muchos errores gramaticales, y a veces de expresión.
Sin embargo, trataré de ir reescribiéndolo en cada lectura, y así se irán actualizando nuevas ediciones de él.
Con gusto comparto con ustedes el texto.
Imagen: Mandala astrológico con sus correspondencias, hecho en oleo y cadenas por Graciela Barrio para Zinia.
1 comentarios:
- Fabián Fucci dijo...
-
Me fue el disco! Voy a querer uno de ésos. :-)
- 16 de julio de 2008 19:05
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