El abuso del concepto de Proyección

21 julio 2007

¿A quién hacemos responsable?

En Freud a nuestros padres, en Jung a nosotros mismos, nos hacemos hiperresponsables de nuestras proyecciones. Para poner un ejemplo, Liz Green, reconocida astróloga y psicóloga analítica (jung) dice lo siguiente:

“...el hombre que supone a las mujeres voraces, manipuladoras y destructivas, pues en él hay alguna parte inconsciente con esas cualidades... Tal vez crea que ha percibido una verdad general referente a la condición femenina, pero es posible que él mismo haya movilizado esas cualidades en mujeres que, de otra manera, quizá jamás las habrían exhibido... Podemos sin mayor riesgo de error abrigar algunas sospechas en lo que se refiere a nuestro pobre caballero devorado.”

¿Qué pasó aquí? pensemos. Si el hombre cree que ha percibido una verdad general es pura arrogancia, ya que en realidad no quiere ver en sí mismo esa sombra femenina que desde su inconsciente lo persigue mediante las mujeres con las que se tropieza. Si este hombre tenía alguna estima propia sobre su poder de observación, Liz Green se la destrozó con su teoría sobre la proyección, a cambio de nada. Si el terapeuta tuviese una posición de poder sobre su paciente (cosa que es real a pesar de lo que se quiere admitir), el hombre del ejemplo se vería con un problema adicional a su misoginia, su inconsciente que ahora se entera que no le hace ver claro. Si un hombre que ve el aspecto devorador en la mujer lo tildamos de culpable por su visión, que deberíamos decir del mismísimo Freud sobre sus “visiones” de las cosas, y de tantos otros grandes de la psicología y la filosofía. ¡Oh, ninguno de ellos fue objetivo!! Qué horror!!! Sólo vieron sus proyecciones sobre pantallas que presenta una ligera semejanza con la imagen proyectada (como diría liz green). El uso de la palabra ligera nos dice sobre la falta de objetividad cuando hay proyección, como si se armara una fábula sobre unas líneas vacías que inspiran.
¿Me pregunto cuál es la utilidad de abusar así del concepto de proyección?
Cómo detectamos la proyección Liz? Y Liz nos contesta: El sello distintivo de la proyección no es el punto de vista, sino la intensidad y la alta carga emocional de la reacción.
Bién. O sea que la enorme intensidad y carga con la que se expresa un Nietzsche: pura proyección sobre una realidad ligeramente parecida a su imagen proyectada. El resultado de esta proyección dio vuelta 180 grados a la filosofía. Ahh, y se adelantó también 100 años a su época.
Imaginemos si Liz hubiese sido la terapeuta del joven Nietzsche, cuando no estaba lo suficientemente seguro sobre sus intuiciones (perdón, proyecciones). No es difícil adivinar un posible resultado de esto. Tal vez Nietzsche hubiese tomado noción de muchas de sus proyecciones, a cambio de una gran frustración en la verosimilitud de sus intuiciones sobres las cosas. Ya que Liz le hubiese advertido sus sospechas sobre el pobre filósofo perseguido por toda la historia de la filosofía.

¿Hasta qué punto esta visión de las cosas que se le venden a los astrólogos no los hace peligrosos, y potencialmente destructores del genio de sus clientes-pacientes?

Creo que el problema aquí es que la proyección se da dentro de la lógica del sí-mismo y no del yo. Pienso que por querer simplificar la cosa se la explica como si un yo, proyectara a otro yo sus “temitas inconscientes”. Jung aclara bastante que la proyección es del sí mismo y se aplica cuando se piensa el sí mismo. Si los terapeutas junguianos-astrólogos lectores de Liz Green se cuidaran de esto, tal vez no destruyan las seguridades sobre las visiones de las cosas de sus pacientes. Más bien, ayudarían a fortalecerse y a individualizarse, situación esta que pregona la filosofía junguiana, poder discriminarme del entorno y participar a la vez en él (individualidad) a diferencia de la filosofía freudiana que pregona sutilmente el “insertarse” en lo social: referente absoluto de normalidad y salud.

Por otro lado el abuso de la proyección lleva a muchos terapeutas a ganar batallas discursivas de forma fácil y sin exigir sus neuronas:

¿No te parece que estás proyectando?
¿No será que usted produce ello en las mujeres, porque tal vez éstas se desenvuelven de forma diferente con otros hombres? Liz.
¿Noto demasiada carga emocional en este tema, si te molesta tanto por algo debe ser? (prohibido poner intensidad ya que intensidad y carga = proyección)

Mi recomendación sobre este tipo de cosas es siempre ir a la fuente, si vamos a hablar de la proyección junguiana, leamos Jung. Si vamos a leer sobre astrología leamos a Liz Green si se quiere, pero sólo su visión astrológica y luego verifiquemos con nuestra experiencia.

Las referencias a Liz Green fueron tomadas de su libro Relaciones Humanas, páginas 26-27, Editorial Urano.

-© 2007- rafael barrio.

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1 comentarios:

arquetipo universal dijo...

El tema de la proyeccion, no es un génerico que se compra en farmacias y hay funciona para todo.
¿Es usted astrólogo con experiencia?
Evidentemente no se a encontrado aun al astrólogo perfecto, no creo que Liz lo sea.
El ejemplo de Nietzche en mi opinion,no es bueno, que puede saber usted de algo que nunca sucedió como un encuentro de Liz y Nietzche.
Supongo que el concepto proyeccion se puede utilizar para algunas cosas en psicologia y astrologia se manejan muchos conceptos intelectuales. Muchas gracias,invita a reflexionar haber si vamos a seguir en la inquisición española pero con otros trajes,vestimentas y técnicas,adaptadas al s.XXI esto lamentablemente esta en muchos grupos, bueno el 1er paso es darse cuenta.