El acartonamiento saturnino
06 mayo 2007Saturno, conocido por la mayoría como agente de limitación, estrechez, impedimentos, de ajustamiento a reglas y de ley. Es verdad que dónde esté Saturno existen muchos impedimentos, ¿pero qué tipo de impedimentos? Básicamente impedimentos para la Luna, y ellos son nada más y nada menos que la imposibilidad para ella de gestar un mecanismo repetitivo en esa zona.
Saturno, exige de nosotros un movimiento esencial, y no “formado” para contactar con aquello donde Saturno se encuentra, todo traje social, es devastado por Saturno de tal forma, que nos resistimos a él formando “trajes” trajes cada vez más fuertes, de allí que el colmo de Saturno sería algo así como el personaje del famoso libro “El caballero de la armadura oxidada”. Así llenamos el área de Saturno con mandatos, reglas, ornamentos estériles, deber ser, super-yo (para los amigos de la psicología), etc.... Siendo, exactamente lo opuesto de todo esto. Pero no nos confundamos, lo opuesto de todo esto no es ni la anarquía ni la libertad como mal se entiende, sino la verdadera regla del ser que es su esencia. Como Saturno nos exige esencialidad, nosotros confundimos, como lo hizo occidente, esencia con ente, regla fija e inmóvil. En ese sentido somos todos Aristotélicos, por más que nos pese, al confundir esencia y coherencia con un motor inmóvil que es el conjunto de nuestras reglas, prejuicios, morales, filosofías de vida, que responden nuestra más profunda pregunta: ¿Sobré qué me paro? ¿Cuál es la base sobre la cual construyo, que nadie me la enseña?. El “acartonamiento” es el colmo de saturno, defendiéndonos de él le damos lo que nos exige pensando que es eso lo que quiere, cuando nos pide mayor esencialidad en nuestros actos. Es el acartonamiento excesivo lo que polariza con la anarquía y la rebeldía, no Saturno. En sentido energético Saturno polariza con la Luna, ya que el primero es “lo que es” (y no se puede cambiar porque es y punto) y la segunda la identificación que hace de “lo que es” algo, insistiendo luego en que este algo se perpetúe.
Amigarnos con Saturno es entender lo antes dicho. Y comprender que más allá de que sepamos teóricamente que lo que "es" excede las reglas humanas, vivir como si tal cosa la tuviésemos aprehendidas, sin adherir a formas cristalizantes como morales u ontologías, sean científicas o religiosas.
-© 2007- rafael barrio.
